A veces es aconsejable tirar manos buenas, a pesar de que es muy posible que tengamos la mejor mano cuando nos enfrentamos a dos o más jugadores donde no vamos a poder forzar su retirada subiendo una apuesta y donde las posibilidades de mejora de los otros jugadores son notables.
Por ejemplo, estamos en una mesa de Omaha Pot Limit y ligamos un trío de sietes en el flop. Pero el resto de jugadores aprietan mucho (subidas y resubidas) y parece que ya no van a tirar sus cartas aunque resubamos de nuevo. Igualar la apuesta tampoco es buena opción, ya que hay innumerables proyectos (color, escalera, trios superiores). En esta ocasión quizá sea mejor retirarnos y esperar una mejor situación para apostar todo nuestro dinero.
En salas de poker como 888.com podrás practicar el Omaha Pot Limit, una interesante y trepidante modalidad del poker.