Teorema fundamental del poker

El teorema fundamental del poker fue presentado originalmente por David Sklansky y dice que: cada vez que juegas tu mano de la forma que lo harías si pudieras ver la mano de tu oponente, ganarás y cada vez que un oponente juegue sus cartas en forma diferente de las forma que las jugaría si pudiera ver tus cartas, tu ganas. Este teorema es la base de muchas estrategias de poker. Por ejemplo, el faroleo y el juego lento son ejemplos de utilizar la mentira para inducir a tus oponentes a jugar diferente de lo que harían si pudieran ver tus cartas. Estas son algunas explicaciones del teorema fundamental en ciertas situaciones con más de dos jugadores en un pot.

Pot odds, implicadas y probabilidades del poker

La relación entre las pot odds y las probabilidades de ganar es un importante concepto en la estrategia de poker. Las pot odds son un radio entre el tamaño del pot y el tamaño de la apuesta para permanecer en el pot. Por ejemplo, si un jugador debe pagar $10 para ganar un pot de $40, sus pot odds son de 4 a 1. Para tener una esperanza positiva, las probabilidades de ganar deben ser mejores que sus pot odds.

Las odds implicadas son un concepto más complicado, aunque relacionado con las pot odds. Las odds implicadas en una mano no están basadas en el dinero en el pot, sino en el tamaño esperado del pot al final de la mano. Estas son particularmente verdaderas en pots entre varios jugadores, donde es probable que más jugadores paguen para llegar al showdown.

Engaños en el poker

Al emplear engaños, un jugador de poker espera inducir a sus oponentes a actuar diferentemente a lo que haría si pudiera ver sus cartas. El faroleo es una forma de engaño para inducir a un oponente a descartar una mano superior. Si un oponente observa que un jugador nunca farolea, ellos no aceptarán sus apuestas a no ser que tengan muy buenas manos de poker. El juego lento es una forma de engaño en el poker que funciona en forma exactamente opuesta al farol: el apostar débilmente con manos fuertes más que apostar fuerte con una mano débil. Si los oponentes observan que un jugador nunca juega lento, entonces pueden aprovechar cada signo de debilidad.