Da igual el estilo que elijas y practiques, tendrás que aprender a jugar con una estrategia equilibrada. En pocas palabras, esto significa que deberás aprender a variar tanto tus “raises” (subir una apuesta previa, incrementar las apuestas añadiendo otra apuesta al bote) como tus “calls” (ir a la mano, igualar la apuesta o apuestas que han hecho otros jugadores, igualar una apuesta para seguir activo en una mano), además del tamaño real de tus apuestas, para evitar dar a tus rivales la posibilidad de adivinar o intuir tu estilo de juego. Tendrás que hacer esto incluso cuando creas que una determinada apuesta es claramente correcta. Lo que sacrifiques haciendo una apuesta ligeramente incorrecta en una ocasión concreta lo recuperarás más tarde, cuando tus oponentes tengan que adivinar lo que estás haciendo, y lo adivinen mal.